Por fin llegó, ese ansiado día de Agosto que parecía que no iba a llegar nunca, llegó. Yo que soy una ilusa pensaba que este año, este día iban a ser especiales, especiales porque este año creía que iba a estar con una persona maravilosa y que ha dejado huella en mi vida y especiales porque este es el día en el cual esa persona tan especial para mí cumple 21 añitos, mi ex.
Empezaré por el principio, en Agosto del pasado año conocí a mi ex, pronto los dos nos dimos cuenta de que algo más había entre nosotros que una atracción o un saludo por la calle, esa atracción pasó a ser algo más y para cuando yo me había dado cuenta estaba enamorada de él hasta la médula y todo había acabado ya que no lo volvería a ver como mínimo en un año.Las fiestas habían acabado y él tuvo que irse con la música a otra parte, nunca mejor dicho, ya que tocaba en la txaranga.
Unos días después, hacia primeros de Septiembre, me dijo que iba con un amigo en el coche a un pueblo *****, a ver a la persona más guapa del pueblo y que se llamaba **** (como yo?!?!?!), así es, vino a verme a la semana siguiente, (no me digais que no es para comérselo...)estuvimos hablando (bueno y lo demás no os importa) y al final de la noche se vovió con su amigo a su casa. Pasó el tiempo y yo no conseguia sacarlo de mi cabeza y volvió a aparecer así hasta tres o cuatro veces. Al final todo acabó, no muy bien, por cosa de la distancia. No es fácil querer a una persona que está a 100 Km de tí y tampoco puedes pretender que para dos días que tiene de "descanso" para ver a familia y amigos se pase una hora de ida y una de vuelta para poder estar contigo sólo media hora porque hay poco tiempo y muchas cosas que estudiar, la música, la famila... y es bastante egoista eso de ven tú que yo no puedo pero todos los días. Para mi era un cargo de conciencia enorme y él no soportaba la distancia, o eso me dijo y yo de momento me fío
...hubieron más cosas que ayudaron a todo esto pero no tan importantes como esta.
Dicen que el tiempo lo cura todo pero yo no estoy de acuerdo, todavía se me ve en la cara ese gesto cuando hablo de él, esos ojos que me delatan cuando estoy con gente y que lloran y lloran en la intimidad. Eso sí, ya lo he superado, ya no es tanto como hace unos meses, ha pasado más gente por mi vida pero nadie me ha marcado como él. Es una persona maravillosa y me pena no poder decír el nombre para que podaís conocerlo pero por respeto a él no voy a decir nada. Símplemente que quien lo conoce sabe lo que vale y que es una persona estupenda, todavía seguimos en contacto de cuando en cuando...
Hoy voy a llamarle, a desearle lo mejor para hoy y todos los demás días y a decirle que le espero este año, en el mismo lugar y con la misma ilusión de siempre.
Felicidades cielo; que cumplas muchos más.